Llevo una semana siguiendo con fascinación un experimento llevado a cabo por una reportera de la BBC, Chris Jeavans. A través de un blog titulado A month without plastic, un mes sin plástico, Chris nos cuenta su aventura de no consumir plástico durante un mes. Las reglas del experimento son sencillas: durante un mes no debe comprar nada que contenga plástico, pero puede utilizar el que ya tiene.
Para prepararse e ilustrar más claramente su objetivo, Chris guardó durante un mes todo el plástico que consumía. Si queréis ver un video explicativo de lo que obtuvo después de un mes de colecta, seguid este enlace. Os lo recomiendo porque es bastante gráfico. En él Paul Davidson, experto en plásticos de WRAP, explica de que están hechos los productos, como pueden ser reciclados y algunas alternativas muy fáciles para reducir el consumo de plástico. Para aquellos que no entendáis inglés, la tabla explicativa de más abajo resume lo que Paul Davidson nos cuenta.
Chris Jeavans está consiguiendo una gran respuesta mediática, creando un sano debate sobre como usamos el plástico. Para algunos el impacto de ver todo el plástico consumido por una persona en un mes es ya bastante, porque no es algo que tengamos presente. También hay que decir que tendría el mismo impacto si lo hiciésemos con cualquier otro producto que consumimos habitualmente. Si no me creéis intentad imaginar cuanta comida, papel o cristal consumís en un mes. Os asombraréis. Lo que el experimento de Chris demuestra es que podría vivir sin la mayor parte del plástico que usa, pero hay otra pequeña parte que le resulta muy difícil evitar. La distinción entre ambos tipos de productos, los que pueden ser reemplazados fácilmente y los que no, es esencial.
Así que en mi opinión este sencillo y obvio experimento muestra al público en general cuanto plástico malgastamos. A month without plastic bebe de otros movimientos, como el downsizing o anti-consumismo, que anima a la sociedad a consumir y malgastar menos. Aunque el anti-consumismo no es nuevo, el mundo global le brinda muchas más oportunidades de hacer llegar su mensaje.
El experimento empezó el 1 de agosto. Desde entonces Chris nos cuenta cada día como se las arregla en un día de excursión o para sustituir cierto tipo de producto plástico. Los productos que tratado hasta ahora son los siguientes:
- Vasos reutilizables para té o café, PS expandido o de papel con una capa de PS
- Embalaje de productos frescos, en particular bandejas rígidas y transparentes para fruta
- Botellas, HDPE y PET
- Bolsas de basura, PE
- Pañales, estructura multicapa y el gel superabsorbente poliacrilato de sodio
Cogiendo la explicación de Paul Davidson y algo de información extra de la web, he hecho esta pequeña tabla que resume como se pueden reciclar algunos de los productos, que alternativas existen. No pretende ser una explicación exhaustiva porque el reciclaje de cada producto es un mundo.
Pretendo seguir el blog de Chris durante todo el mes y le deseo mucha suerte. Espero que las compañías que fabrican productos plásticos también lo sigan, al menos para saber en que lado de la balanza acaba su producto, en el de “plástico que me puedo ahorrar” o “plástico sin el que no puedo vivir”.
Esta noticia en otros medios:
A month without plastic – the blog
photo credit: jonny2love





[...] post is a follow up of A month without plastic. Since I wrote that, Chris Jeavans has been doing quite well for herself. She has learned some of [...]
[...] entrada es una continuación de Un mes sin plástico. Desde que la escribí, ha Chris Jeavans le ha ido bastante bien. Ha aprendido y aplicado algunas [...]
[...] entrada é unha continuación de Un mes sin plástico. Desde que a escribín, a Chris Jeavans foille bastante ben. Aprendeu e aplicado algunhas das [...]
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