En marzo del 2008 la Comisión Europea adoptó la Regulación EC 282/2008, que establece los requerimientos para plástico reciclado usado en aplicaciones en contacto con comida. El objetivo de la regulación es igualar las condiciones en Europa, ya que hasta ahora el estatus legal del plástico reciclado variaba de un país europeo a otro. La falta de legislación específica dificultaba la competición a los plásticos reciclados, estando estos en desventaja con los polímeros vírgenes en este sector. La CE está simplemente siendo consecuente con lo ya establecido en la directiva 94/62/EC, que promueve el reciclaje de residuos de embalaje. Sin embargo la regulación aquí tratada cubre, además del embalaje de comida, cubiertos, platos, maquinaria de procesamiento, contenedores, etc.

Sólo los plásticos que ya han sido utilizados en contacto con comida, o los que cumplen con los requerimientos para hacerlo, están cubiertos por la directiva. Están excluidos de la misma los siguientes plásticos:

  • materiales obtenidos por reciclaje químico, que se recogen en la Directiva 2002/72/EC sobre monómeros y aditivos
  • plásticos reciclados usados tras una barrera polimérica funcional
  • desechos industriales, es decir recortes y desechos del proceso productivo

La regulación establece unos requisitos mínimos en la eficiencia del proceso de reciclaje. Estos requisitos serán evaluados por la Autoridad europea de seguridad de los alimentos, EFSA en sus siglas en inglés. Los mayores riesgos asociados a los plásticos reciclados en aplicaciones en contacto con comida vienen dadas por contaminación. La contaminación puede provenir de las siguientes fuentes:

Productos químicos usados en el proceso de reciclaje

Productos de degradación del polímero o sus aditivos

El residuo de plástico en sí puede contener contaminación, ya sea de materiales que no cumplen las regulaciones de contacto con comida o porque han sido contaminados durante su uso

El proceso de reciclaje será gestionado por un sistema de control de calidad, que a su vez debe regirse por las normas detalladas en la regulación EC 2023/2006.

En julio del 2008 EFSA publicó las directrices para los candidatos que deseen la evaluación de la seguridad de plásticos reciclados para uso en contacto con comida, después de una consulta pública. Las candidaturas para la evaluación de procesos pueden ser ya entregadas. Aunque EFSA evaluará los procesos, será la Comisión Europea la que los apruebe. Los procesos aprobados serán registrados. Si un proceso es aprobado por la Comisión Europea, esta decisión no puede ser revocada por un país miembro.

El reciclaje de los plásticos usados en embalaje de comida ha estado impedido por otros factores, además de la falta de legislación específica. El mayor problema hasta el momento ha sido la variedad de plásticos utilizados, que han de ser separados antes de reciclarse mecánicamente. Aunque es técnicamente posible, sigue siendo en gran parte costoso y mal negocio. Para más información, podéis visitar el proyecto llevado a cabo por WRAP en opciones de gestión de residuos domésticos mezclados de plásticos.

Lo que sí se recicla en cantidades apreciables son las botellas. El hecho de que la mayor parte sean de PET y HDPE, junto con eficientes sistemas de recogida en varios países europeos, suele hacer su reciclaje rentable. Por supuesto, una parte de las botellas no se reciclan en Europa, sino en países como India o China, donde se transforma entre otras cosas en textiles.

Quizás la nueva directiva, que abre un nuevo mercado para este tipo de plástico reciclado, consiga que los recicladores se animen a valorizar plásticos de los residuos urbanos. Esperemos que sea así, porque realmente no tiene mucho sentido mandar plástico a Asia para que sea reciclado.

Enlaces de interés:

Regulación EC 282/2008

Directiva 94/62/EC

Directiva 2002/72/EC

Regulación EC 2023/2006