Esta entrada es una continuación de Un mes sin plástico. Desde que la escribí, a Chris Jeavans le ha ido bastante bien. Ha aprendido y aplicado algunas de las dinámicas del movimiento downsizing o anti-consumismo, que promueve la reducción de todos los productos consumidos. Un ejemplo de anti-consumismo lo encontramos en el blog de un neoyorkino, No No impact man. En su caso el plástico no es el único sospechoso y el autor intenta reducir su impacto medioambiental a cero. Un gran reto. Algunas de las reglas del anti-consumismo son:

  • sé consciente del impacto de lo que consumes
  • sé determinado
  • mide tu progreso
  • dile a otros como hacerlo

Todos estos pasos se parecen mucho a los que toma una persona cuando esta a dieta. Chris Jeavans ha analizado nuevos productos, como zapatos, embalaje cárnico y cosméticos. Pero más importante todavía, ha hecho bastantes amigos. Resulta que no esta sola en absoluto en su renuncia al plástico. Hay unos cuantos bloggers ahí fuera explicando como es vivir sin plástico. Me temo que los enlaces están en inglés, pero merecen la pena:

leave only footprints

avoiding plastic

plastic is forever

fake plastic fish

life less plastic

living plastic free

plasticless

Estoy segura de que hay más que yo no he visto, así que mandarme vuestras sugerencias. Si encontráis alguno en español, sería perfecto.

Es difícil cuantificar la magnitud de lo que parece ser una pequeña parte de un movimiento mayor. Sin embargo, el número de gente haciéndolo en este momento y contándonos sus historias es suficiente para empezar a convencer a otros de cambiar algunas actitudes frente al plástico. Todos estos blogs tienen un claro propósito educacional, cuyos autores no solo pretenden controlar su propio impacto en la naturaleza, si no también ayudar a los demás a hacerlo. Para ello una gran parte de su contenido se centra en dar consejos prácticos y muchísima información sobre el ciclo de vida de los plásticos.

Otra forma de dejar el plástico es unirse a una comunidad en la red. Celsias, por ejemplo, es una página donde personas, grupos e incluso compañías pueden comprometerse a hacer cualquier acción que prevenga el cambio climático. Esto sí es activismo, traído de la calle a Internet. Una vez más – para este post no he tenido mucha suerte – en inglés, pero os recomiendo que echéis un vistazo al tipo de proyectos o acciones que se están haciendo. Las que yo he encontrado relacionadas con el plástico son las siguientes:

actions against plastics

projects against plastics

Aunque las personas escribiendo los blogs no están asociadas entre sí, existen puntos comunes en sus experiencias. Para empezar, las reglas son bastante similares a las del blog de Chris Jeavans: no se puede consumir plástico nuevo, el que ya se tiene se puede seguir utilizando. Algunos de los otros blogs también tienen vidas finitas, pero otros admiten que ahora no soportarían usar una bolsa de plástico.

La mayoría de ellos empezaron a plantearse la idea de dejar el plástico por pura rabia. Para los autores de leave only footprints, fueron las bolsas de plástico colgando de los árboles. Para Beth Therry, autora de fake plastic fish fue el darse cuenta de la cantidad de artículos plásticos desechables que tiraba. Estos dos comienzos ya nos dan idea del mayor enemigo de estos bloggers: artículos desechables y embalaje inútil. No he visto demasiadas críticas hacia los plásticos usados en artículos electrónicos, por ejemplo, que son bienes duraderos. Los plásticos más odiados son el PVC y el poliestireno, PS. El artículo más odiado es la bolsa de plástico desechable, aunque nada irrita más a los activistas que un embalaje ridículo o superfluo. Como Chris Jeavans nos comenta en su post del 27 de agosto:

Dudo que llegue a entender un limón envuelto en plástico por ejemplo (¿acaso la naturaleza no hizo ya ese trabajo bastante bien?)

Decidí hablar un poco de estos blogs porque creo que son una advertencia para la industria plástica sobre el cambio de actitud de algunos consumidores. Finalmente parece que más gente informada está haciendo preguntas terriblemente lógicas. Como por ejemplo, ¿por qué deberían usar una sola vez un artículo que nos cuesta tanto en términos de recursos en vez de cambiar a productos reutilizables? ¿Por qué, si existen tantas alternativas, no se recicla el plástico? ¿Tenemos que consumir sólo porque podemos?

Preguntas demasiado grandes para que yo las conteste. Por eso les he pedido a los blogueros y a algunas asociaciones europeas relacionadas con el plástico que me den su opinión. Por supuesto, también os invito a todos vosotros a hacer lo propio.