Introducción

¿Te sientes perdido respecto al estatus legal de tu basura? Créeme, no estás solo. La Unión Europea tiene muchas directivas que legislan el tema de los residuos. Así presenta la Unión el tema de los residuos en su página web, http://europa.eu:

Cada año se producen casi dos mil millones de toneladas de residuos en los Estados miembros, incluidos residuos especialmente peligrosos, y esta cifra no deja de aumentar. El almacenamiento de estos residuos no es una solución sostenible y su destrucción no resulta satisfactoria debido a los desechos que se producen como derivados y a los residuos muy concentrados y contaminantes. La mejor solución sigue consistiendo en prevenir la producción de residuos y en reintroducirlos en el ciclo de producción mediante el reciclado de sus componentes cuando existan soluciones sostenibles desde los puntos de vista ecológico y económico.

Si estáis interesados en residuos y legislación europea, este es el enlace porque el que deberías empezar: Europa – Gestión de los residuos. La madre de todas las directivas sobre residuos, la que sienta las bases legales para las demás, es la directiva 2006/12/CE. Para los que no estéis familiarizados con las directivas, los primeros números corresponden al año en que se aprobaron (2006) en este caso. Las siglas CE significan que fueron aprobadas por la Comisión Europea. Si las siglas son CEE el órgano que las aprobó fue el Consejo. Encontrar el texto de una directiva una vez se tiene el nombre es relativamente fácil. Yo las busco con google, introduciendo el nombre, y nunca falla.

La directiva 2006/12/CE busca reducir la cantidad de residuos producida en Europa. Entre sus objetivos también se encuentran promover el reciclaje y reducir la cantidad de basura que acaba en vertederos. El término medio entre el reciclaje y el vertedero parece ser la incineración con recuperación de energía, que es más barato que reciclar y menos dañino para el medioambiente que el vertido. No se obtiene ningún material de la incineración, obviamente, así que no limita nuestro consumo de materias primas, como hace el reciclaje.

Todos los residuos pueden ser clasificados en cuatro categorías, que son regidas por directivas diferentes:

  • Residuos peligrosos: directiva 91/689/CEE
  • Residuos generados por la actividad humana (me encanta el título que han escogido para este, realmente reduce las posibilidades), que incluye residuos de minería, desmantelamiento de barcos, dióxido de titanio, lodos, etc
  • Residuos y sustancias radioactivas
  • Residuos generados por los bienes de consumo

Aunque todas las categorías son interesantes, me voy a centrar un poco en la de residuos generados por los bienes de consumo, que son los más generales. Estos se dividen en las siguientes categorías:

Los PCB y PCT  necesitan una directiva especial, ya que representan un peligro para la salud y el medioambiente. Fueron utilizados masivamente como refrigerantes en neveras y ahora se acumulan en nuestros vertederos mientras intentamos deshacernos de ellos de forma segura, lo cual ha supuesto un reto tecnológico. La directiva 96/59/CE da directrices de cómo deben recogerse, almacenarse y finalmente desecharse estas sustancias.

De forma similar, la Comisión europea fijó porcentajes máximos para el contenido de mercurio o cadmio en las pilas y acumuladores en la directiva 2006/66/CE, a la vez que promovía el reciclaje y eliminación segura de las que ya se encuentran en el mercado. Otros grupos especiales de residuos son los aceites, regidos por la directiva 75/439/CEE.

Si queréis saber más sobre la directiva RAEE, sobre residuos de aparatos electrónicos y eléctricos, os animo a consultar mi post sobre ella y su relación con RoHS y REACH. Sobre las directivas relacionadas con los envases y los coches espero poder escribir pronto en detalle, ya que afectan directamente al plástico.

Jerga muy importante

Para entender los requerimientos de las directivas de residuos en general, hay que saberse la jerga, lo que significan los términos más importantes, así que ahí va esta lista:

Recogida

Cualquier tipo de residuo debe ser recogido separadamente de otros y almacenado de manera segura hasta que sea tratado. Por toda europa se han creado sistemas de recogida para las cosas más diversas, desde pilas hasta coches. Recoger y almacenar residuos es de por sí un negocio hoy en día. Las nuevas directivas hacen responsables a los productores de la recogida, que han de organizar y pagar (en muchos casos subcontratado, claro).

Reutilización

Un producto o alguna de sus partes es reusado sin tratamiento químico o físico. Esta es sin duda la mejor opción, pero resulta difícil hoy en día saber qué cantidad de nuestros residuos es reutilizada antes de ser descartada definitivamente. Las iniciativas privadas o particulares son las más exitosas a la hora de promover la reutilización, como es el caso de proyectos que envían móviles u ordenadores a países en vías de desarrollo, dándoles una vida nueva.

Reciclaje

Una gran variedad de materiales puede ser recuperada de nuestros residuos y mediante un tratamiento físico o químico, volver a ser usados en la cadena de producción. La forma más común de reciclaje es el físico, en el que no existe un tratamiento químico. Existen muchas discusiones a nivel europeo para decidir si el reciclaje químico de los plásticos, por el cual los plásticos se transforman de nuevo en monómeros que pueden ser usados para producir plásticos de nuevo, es o no reciclaje. Cuando la Unión europea fija un objetivo de reciclaje, normalmente un porcentaje mínimo de peso que debe ser reciclado para una categoría, se incluye en él el reciclaje y la reutilización, ya que esta sigue siendo la mejor opción.

Incineración con recuperación de energía

Los residuos que no son reciclados o reutilizados solo pueden acabar en dos sitios, o se vierten o se queman. Si los residuos van a ser quemados, al menos recuperemos algo de ellos, es decir, energía. La ventaja de este método es obvia: es barato. No hay necesidad de separar los residuos y la tecnología para hacer los incineradores seguros ya existe, aunque no siempre sea utilizada. En contra, pues que no se recupera ningún material, por lo que nuevos materiales han de ser producidos.

Valorización

En este saco cabe todo aquello que no sea verter los residuos. La reutilización, el reciclaje y la incineración con recuperación de energía cuentan a la hora de alcanzar un objetivo de valorización.

Vertido

bueno, pues todo lo que no es valorizado es un vertido. Este puede ser en vertederos legales o incontrolados, que son de lejos la peor opción.

Conclusión

Las directivas relacionadas con los residuos de bienes de consumo tienden a tener objetivos diferenciados de reciclaje y valorización, para evitar el uso masivo de la incineración. Hasta ahora la mayor parte de los objetivos de reciclaje se obtenían reciclando el metal, que sigue siendo el grupo de material más rentable de reciclar. Nuevos objetivos más exigentes en el reciclaje de coches y equipos electrónicos forzarán a reciclar plástico y otros materiales, lo cual se está convirtiendo en una poderosa razón para el desarrollo de nuevas tecnologías de reciclaje en Europa. Estas nuevas tecnologías del reciclaje se merecen una entrada, que prometo haré. Pero creo que antes tocará alguna sobre el reciclaje de coches, envases o plásticos.

Fuentes

Unión Europea

Gestión de residuos en la Unión Europea

directiva de residuos: 2006/12/CE

residuos peligrosos: 91/689/CEE

pilas y acumuladores: 2006/66/CE

PCB y PCT: 96/59/CE

aceite: 75/439/CEE

RAEE: 2002/96/CE

ELV (vehiculos): 2000/53/CE

envase: 2004/12/CE