Este año he vuelto a Expoquimia, la feria de la industria química en España que se celebra cada 3 años en Barcelona. Os dejo aquí mis primeras impresiones, como ya hice en el 2008, y a lo largo de esta semana procuraré escribir algún artículo sobre temas más concretos.

Una feria más pequeña

Lo primero que me sorprendió al llegar a Expoquimia fue lo reducido de su tamaño. Si en 2008 las 3 ferias ocupaban los 7 pabellones del recinto de Gran Vía de la Fira de Barcelona, este año sólo ocuparon 4 pabellones. Esto me preocupó un poco, pero después de varias conversaciones, llegué a la conclusión de que en realidad el número de expositores no se había reducido tanto, si no el espacio que cada expositor había contratado para su stand. Esto sugiere un gasto más contenido, lo cual va acorde con las circunstancias.

Del 2008 al 2011

Repasando lo que escribí en el 2008 sobre la organización del Salón y algunos puntos que yo creía que se podían mejorar, veo que podría repetir casi todas. Por citar algunas de las que ya comenté en 2008 y con las que sigo de acuerdo:

“aglutinaría los tres salones, una acreditación, una página web, un nombre”*

“acceso gratuito y fácil a internet”**

*La feria siguen siendo 3: Expoquimia, Eurosurfas y Equiplast. Acreditándose en una puedes entrar en todas. Sigue habiendo stands que podrían estar en todas, como BASF. También este año había sub-secciones, como Lab&Bio, PharmaProcess, etc. Sigo pensando que un único nombre y después secciones temáticas sería más adecuado. Debe haber alguna razón para que no sea así, pero yo la desconozco.

**El acceso a internet era efectivamente fácil este año, pero media hora de wi-fi costaba casi 6 euros, algo totalmente incomprensible para mí.

¿Cosas que sí han cambiado en esta edición? Si en 2008 tuve que explicar a muchos de los expositores que era un blog, este año los “aventajados” tenían superado el blog y la conversación tenía lugar en Twitter. También criticaba en 2008 el uso excesivo del etiquetado “medioambiental” como herramienta de promoción y la falta de una estrategia holística por parte de las empresas. Aunque todavía queda mucho por hacer, creo que sí se ha avanzado en este aspecto.

Una feria que también es congreso

Además del habitual espacio expositivo, Expoquimia/Eurosurfas/Equiplast también cuentan con múltiples jornadas donde todos los sectores relacionados con la química explican sus novedades, debaten sobre el futuro y que permiten un acercamiento entre el mundo académico, industrial y asociativo. A pesar de las ventajas que esto tiene, con tanta jornada “separada” resulta muy difícil cuadrar una agenda. El otro gran problema que yo encontré es que me interesaban charlas de varias jornadas, pero cada jornada tenía una inscripción y como resultaban bastante caras (500-600 euros) acabé por no asistir a ninguna. Conclusión: yo creo que mejor si hubiese una inscripción que te permitiese ir a todas o al menos combinarlas a tu antojo.

Agradecimientos

Mi experiencia personal en Expoquimia es comparable a la de la mayoría de los asistentes: voy para mantenerme al día de las novedades de la industria, hacer nuevos contactos profesionales y a mantener los ya existentes. Y esta edición, como la anterior, ha servido para las tres cosas. Me gustaría hacer una mención especial a las cuatro personas con las que he visitado Expoquimia y gracias a las cuales la experiencia ha resultado mucho más enriquecedora.

Markus – mi compañero en agalip, que se dedicó a cubrir gráficamente la feria.

Luis Blanco Urgoiti – abogado de AVEK- KIMIKA, que tiene una experiencia de primera mano sobre los problemas en la industria, y que además me presentó a mucha gente interesante.

@ OK. La tarde la he reservado para visitar la Feria... si quieres paseamos juntos #Expoquimia
@blancourgoiti
Luis Blanco-Urgoiti

Deyana Tchichekova – La mirada de una química que sigue en el mundo académico, y la posibilidad de practicar mi francés.

Paulo Castro – gestor de Ecolex, con quien ya visité Expoquimia en la edición anterior, y que es una prueba de lo útil que resulta el salón para la industria. Caminar con él por Expoquimia es darse cuenta de que la feria es un catálogo de nuevos proveedores y una forma de solucionar cosas con los ya existentes.

Muchas gracias a los cuatro, y también a los expositores que pacientemente me explicaron cosas y charlaron conmigo.