Hay materiales que nos han acompañado a lo largo de nuestra historia, muchas veces definiéndola. No en vano a nuestra era se le podría llamar la era del silicio, gracias al cual todo se ha vuelto electrónico. Pero antes del silicio hubo otro material que nos ayudo a preservar el conocimiento, provocando grandes cambios. Evidentemente, me refiero a ese material cuya temperatura de combustión es lo suficientemente importante como para titular novelas: el papel